El georadar, o GPR (Ground Penetrating Radar), es un método geofísico no destructivo que emplea pulsos de radiofrecuencia para obtener imágenes del subsuelo. Nuestro equipo lo aplica para la detección y mapeo de estructuras, vacíos, servicios enterrados y variaciones litológicas. En Chile, esta tecnología es fundamental para sectores como la minería, la construcción y la infraestructura vial, donde la precisión en la caracterización del terreno es crítica para la planificación y la gestión de riesgos. La firma proporciona estudios con antenas que operan desde 16 MHz hasta 2.6 GHz, adaptando la frecuencia a los objetivos de profundidad y resolución requeridos en cada proyecto.
Metodología
La metodología de nuestro servicio de georadar se basa en la emisión de pulsos electromagnéticos desde una antena transmisora y la recepción de las señales reflejadas por discontinuidades en el subsuelo mediante una antena receptora. Nuestros especialistas realizan levantamientos sistemáticos en malla o perfiles lineales, registrando la posición de cada traza mediante sistemas de posicionamiento GNSS o odómetros. Los datos brutos se procesan con software especializado para aplicar filtros, correcciones y migraciones, generando perfiles de radargramas y mapas de profundidad 2D o 3D. La interpretación integra estos resultados con información geotécnica y del sitio para entregar un informe ejecutivo con los hallazgos localizados.
Parámetros Técnicos Referenciales
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Frecuencia de Antena | 16 - 80 MHz |
| Profundidad Máxima Estimada | Hasta 50 m en condiciones favorables |
| Aplicación Principal | Exploración minera, geología estructural |
| Frecuencia de Antena | 200 - 400 MHz |
| Profundidad Máxima Estimada | Hasta 10 m |
| Aplicación Principal | Infraestructura vial, servicios enterrados |
| Frecuencia de Antena | 900 MHz - 2.6 GHz |
| Profundidad Máxima Estimada | Hasta 1 m |
| Aplicación Principal | Inspección de losas de hormigón, delaminaciones |
Consideraciones Técnicas
La efectividad de la señal del georadar en Chile está sujeta a las condiciones locales del terreno. En la zona norte, los suelos secos y arenosos favorecen una mayor penetración de las ondas, mientras que en la zona central y sur, la presencia de suelos arcillosos húmedos puede atenuar significativamente la señal, limitando la profundidad de investigación. En regiones mineras, la caracterización de estructuras geológicas y la detección de cavidades son aplicaciones críticas. Para proyectos de infraestructura vial en áreas urbanas, el georadar permite localizar servicios enterrados de manera segura antes de intervenciones de excavación, mitigando riesgos.
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Preguntas Frecuentes
¿Qué profundidad puede alcanzar un estudio de georadar?
La profundidad de investigación del georadar varía según la frecuencia de la antena y la conductividad eléctrica del suelo. Con antenas de baja frecuencia (ej., 16 MHz), en suelos secos y resistivos como los del desierto de Atacama, se pueden alcanzar hasta 50 metros. En suelos húmedos y conductivos, la profundidad se reduce drásticamente, pudiendo ser de solo unos metros con antenas de alta frecuencia.
¿El georadar puede detectar todo tipo de tuberías?
El georadar es efectivo para detectar objetos con una contrastante constante dieléctrica respecto al material que los rodea. Detecta eficazmente tuberías de PVC, hormigón y metal, así como cables. Sin embargo, su detección puede ser difícil si están rodeadas de un material con propiedades electromagnéticas similares o si están ubicadas en suelos muy conductivos que atenúan la señal rápidamente.
¿Cuál es el plazo típico para un estudio de georadar?
El plazo para un estudio completo de georadar, desde la adquisición en campo hasta la entrega del informe final, depende de la extensión del área y la complejidad del objetivo. Para un levantamiento estándar en un sitio de 1,000 m², nuestro equipo suele completar el trabajo en un plazo de 5 a 7 días hábiles, incluyendo procesamiento e interpretación de datos.