La identificación y caracterización de patologías geotécnicas como la erosión interna, la pérdida de confinamiento en rellenos o las discontinuidades en el subsuelo requieren una inspección no destructiva precisa. Nuestro equipo emplea la tecnología de georadar (GPR) para diagnosticar estas anomalías, una metodología fundamental tras eventos de inundación o rotura de matrices de agua. El GPR permite mapear la variación de las propiedades dieléctricas del terreno, revelando zonas de vacío, cambios en la compactación o infiltración de fluidos que comprometen la estabilidad de infraestructuras viales, fundaciones o terraplenes.
Metodología
La metodología se basa en la adquisición sistemática de perfiles de georadar con antenas de frecuencias medias a bajas, típicamente entre 100 y 400 MHz, para lograr una penetración efectiva de hasta 6-8 metros en condiciones favorables. Nuestros especialistas realizan una malla de líneas de adquisición sobre el área de interés, registrando la reflexión de las ondas electromagnéticas en interfaces donde cambian las propiedades del subsuelo. Los datos brutos se procesan con software especializado para filtrar ruido, aplicar ganancias y migrar las reflexiones, generando secciones 2D y modelos 3D que visualizan las anomalías. La interpretación correlaciona las respuestas del georadar con las patologías geotécnicas esperadas, como cavidades por erosión o zonas saturadas.
Parámetros Técnicos Referenciales
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Frecuencia de Antena (GPR) | 100 - 400 MHz (óptima para profundidad/resolución) |
| Profundidad de Investigación Típica | Hasta 8 metros (suelos secos y granulares) |
| Resolución Vertical Aproximada | 0.1 - 0.3 metros en profundidad |
| Aplicación Principal | Mapeo de cavidades, zonas de baja densidad y saturación |
| Plazo de Entrega (Informe Técnico) | 5 a 10 días hábiles post-campo |
Consideraciones Técnicas
La efectividad de la señal de georadar en Chile para estos estudios depende críticamente de las condiciones locales del suelo. En zonas con suelos arcillosos húmedos, como aquellos frecuentes en sectores con napas freáticas altas, la atenuación de la señal GPR es significativa, reduciendo la profundidad de penetración. Por el contrario, en suelos secos, arenosos o granulares, la penetración y claridad de los datos son óptimas. Nuestros especialistas realizan un análisis previo del sitio y ajustan la frecuencia de la antena de georadar y el diseño de la malla para maximizar la calidad de los datos, considerando estas variables geotécnicas locales.
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Preguntas Frecuentes
¿El georadar puede diferenciar entre una cavidad llena de aire y una llena de agua?
Sí, la respuesta de la señal GPR es distinta. Una cavidad con aire presenta una reflexión muy fuerte en su techo debido al alto contraste dieléctrico. Una cavidad saturada con agua muestra una reflexión también fuerte, pero la velocidad de propagación de la onda en el material circundante puede verse alterada, y el análisis de la amplitud y forma de la onda ayuda a nuestra interpretación.
¿Qué precisión tiene el GPR para delimitar una zona de erosión bajo una losa de hormigón?
Bajo una losa, la resolución del georadar es alta. Con antenas de 400 MHz, es posible delimitar la extensión lateral de una zona erosionada o de baja densidad con una precisión lateral de aproximadamente ±0.2 metros. La profundidad se estima con un margen de error que depende de la velocidad de la onda en el material, típicamente ±10%.
¿Es necesario realizar calicatas para validar los resultados del estudio con georadar?
La firma recomienda la correlación con al menos una calicata de control en un punto de anomalía identificada. Esto permite calibrar la interpretación de los datos de georadar, confirmar la naturaleza de la patología (ej., tipo de material, grado de saturación) y añadir validez cuantitativa al informe geotécnico final.